TikTok, viralidad y algoritmos en tiempos del coronavirus

Cualquier experto en marketing y redes sociales que se precie ya había augurado, sin temor alguno a equivocarse, que TikTok iba a ser una de las sensaciones del año 2020. Principalmente en cuanto a número de usuarios de la herramienta, pero ya se sabe que donde está el público en general terminan por asomarse las empresas y todo tipo de organizaciones; y con ellas, las campañas de publicidad o de marketing. Es decir, cualquier tipo de contenido susceptible de ser difundido.

Lo que no sabía nadie, obviamente, es que la situación tan especial que venimos transitando últimamente, el hecho de estar todos confinados en nuestros hogares debido a la pandemia de coronavirus, iba a ser un espaldarazo tan brutal para esta aplicación, una eclosión que ya nadie puede decir que no sea definitiva. TikTok ha llegado para quedarse.

Como bien dicen en Retina, aunque lo hagan con otras palabras, la experiencia de consumo de contenido en TikTok es vertiginosa, y cualquiera que entre a consultar el timeline de publicaciones queda irremediablemente enganchado. El doble timeline deberíamos decir, ya que por un lado puedes ver las publicaciones de los usuarios a los que sigues, y por otro, y esto es una seña de identidad de TikTok, muchos usuarios invierten gran parte de su tiempo en la pestaña “Para ti”, que ofrece contenido en base a un algoritmo que analiza el uso que haces de la aplicación.

Viralidad y algoritmos, la pareja de moda

No es baladí hablar sobre esta sección de TikTok. Hay quien cuenta, en base a su experiencia, que creando contenido original (se trata de vídeos cortos, por si queda algún despistado que no lo sepa) la viralidad se puso de su parte, logrando grandes resultados en número de visualizaciones y de interacciones. Sí, en todas las redes sociales se trabaja para que la viralidad haga su magia, y a veces sucede, pero hace mucho tiempo que los algoritmos se pusieron de parte de quién simplemente engrasaba los engranajes de la máquina invirtiendo dinero en publicidad. TikTok está premiando la creatividad en mayor medida y en ello tiene mucho que ver la mencionada pestaña “Para ti”, perfecta para encontrar nuevos talentos.

En TikTok se dan cita los nostálgicos de Vine, aquella red social de vídeos cortos en bucle que Twitter fagocitó para posteriormente defenestrar, pero sobre todo mucha gente muy joven que quiere crear contenido sin grandes pretensiones y pasar horas y horas consumiendo el que otros crean. Una app basada en el vídeo, sí, pero en la que la música cobra también un papel de especial relevancia. De hecho está empezando a usurpar el rol de las emisoras de radio musicales en la promoción de nuevos artistas, como cuentan en New Yorker, e incluso influyendo en la duración, entre otros aspectos, de las canciones.

Mucha creatividad, aunque también la repetición machacona de los mismos retos y los mismos fondos musicales; TikTok parece premiar por igual a quien se adapta al formato sin rechistar que a quien lo usa para ofrecer algo nuevo, siempre que le respalde la calidad o la aquiescencia de los otros usuarios. YouTube tiene motivos para temblar, ya que el paso de hacer vídeos largos y trabajados a usar una app muy sencilla que ofrece todo tipo de herramientas, recuerda peligrosamente a lo que sucedió cuando muchos bloggers abandonaron sus blogs seducidos por los cantos de sirena de Facebook y Twitter.