Steve Jobs gestionaba en persona las relaciones con los periodistas más influyentes

steve jobs muerde la manzana

El hombre que cambió el mundo tenía que ser, necesariamente, un gran comunicador. Y nadie duda de que Steve Jobs lo fue todos y cada uno de sus días al frente tanto de Apple como de cualquiera de los proyectos que emprendió. Pero esa faceta de gran comunicador es mucho más rica de lo que muchos podíamos sospechar.

Un rastreo de los testimonios que se fueron sucediendo en los días después de su muerte nos permite conocer la verdadera trascendencia del Steve Jobs comunicador, que pocas veces llegaba al gran público. Para la mayoría de ese público la enorme capacidad comunicadora de Steve Jobs quedaba reducida a sus magistrales presentaciones de productos. Verdaderos shows llenos de magia y seducción a los que su atrayente personalidad convertía en manifestaciones colectivas de delirio por su marca, que se materializaban casi de inmediato en colas interminables en las tiendas para adquirirlos en sus primeras horas de vida. Pero esto sólo era la punta del iceberg del trabajo de Jobs como comunicador.

Wall Mossberg y Steve Jobs

Tenía perfectamente claras las funciones indelegables de un CEO sensato: la estrategia y la comunicación. De su dedicación a la estrategia hay pruebas más que evidentes, pero su dedicación a la comunicación no era tan visible. Walter Mossberg es un conocido analista de temas tecnológicos en medios como Wall Street Journal o The New York Times y ha dado en el clavo de la verdadera personalidad comunicadora de Steve Jobs al revelar detalles de la relación empresario-periodista que vivieron durante muchos años.

Jobs tenía perfectamente “fichados” a los periodistas especializados en su empresa y sus productos, sobre los que ejercía un “marcaje” férreo. Walter Mossberg cuenta el “acoso”, laborables y festivos, al que le sometía Steve Jobs en las fases previas al lanzamiento de sus novedades o con ocasión de los cambios estratégicos en el mundo de Apple. La propuesta de datos, de valoraciones, de puntos de vista era intensa. No importaba que Walter Mossberg se manifestase a favor de las ideas de Jobs, el bombardeo informativo no perdía intensidad y si éste manifestaba dudas o recelos, los esfuerzos de Jobs por cubrir todos los huecos de la comunicación no tenían límites. Y así con la veintena de periodistas esenciales para hacer llegar sus mensajes a su público.

Wall Mossber y Steve Jobs D8 Conference

Ese esfuerzo de volcarse en los responsables de informar sobre su empresa lo asumía Steve Jobs como una parte esencial de su trabajo; jamás como una molestia o un mal trago que tenía que pasar. Ponía todo su empeño en apabullar al periodista con todo tipo de iniciativas para transmitir sus mensajes corporativos esenciales. Jamás delegaba en otro esta función esencial de comunicador de su marca. Todo, o casi todo su trabajo como CEO de Apple tenía un componente público que él asumía con plena responsabilidad, sin permitir que nadie se convirtiera en protagonista de la información sobre Apple.

En Expansión | Walter Mossberg: El Steve Jobs que yo conocí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*

La seguridad y la salud de todos es nuestra prioridad. Te pedimos leer atentamente la información de este link sobre prevención del COVID-19 antes de acceder a nuestras oficinas para cualquier visita, reunión o evento.