Medios tradicionales contra compañías tecnológicas: de pugna económica a lucha de valores

Desde el auge de las redes sociales hemos visto una confrontación directa entre los medios tradicionales y las nuevas fórmulas para alcanzar la información. En la etapa que vivimos, salpicada de gran división (especialmente en EEUU) encontramos un perpetuo conflicto entre las empresas tecnológicas de Silicon Valley y los medios tradicionales más establecidos (con The New York Times a la cabeza).

Un artículo de David Cohn para Poynter revela al detalle esta lucha entre estos dos bloques dentro del panorama de la comunicación. Los nuevos medios representan la inapelable “objetividad” de los fríos algoritmos, que los medios tradicionales entienden como exageradamente laxa y carente de control. Estos –supuestamente- permiten la aparición de elementos negativos como las fake news. Por otro lado, los empresarios de la tecnología ven en los medios “de papel” antiguos guardianes de la moral, demasiado implicados en extender sus ideologías.

El camino hacia el conflicto

En este artículo, David Cohn expone que medios tradicionales y nuevos medios llevan enfrentados, por lo menos, dos décadas. Lo que de 2001-2016 fue una etapa de introspección y de adopción de nuevas herramientas (lo hemos visto recientemente con el contenido de vídeo), no es más que la carrera hacia la transformación digital que muchos abordan por ese acrónimo anglosajón de “FOMO” (Fear Of Missing Out, algo así como “miedo a perdérselo”).

En el fondo, lo que muchos consideran como una evolución natural de los medios tradicionales, otros lo entienden como una pérdida de integridad y la “venta de sus almas al diablo”. De hecho, no es otra cosa que perder una esencia editorial, intrínsecamente ligada a la naturaleza del periodismo, por el tráfico, los clics y el retorno de la inversión.

Como señala David Cohn, anteriormente los medios tradicionales estaban en una búsqueda por aprender de la cultura tecnológica y así ser más productivos. Ahora ambos mundos se encuentran inmersos en muchas preguntas, algunas tan trascendentales como qué significa ser responsable para y por la audiencia.

new york times

¿Dónde está la frontera de la objetividad?

En EEUU el entorno mediático está especialmente politizado, sobre todo en año de elecciones presidenciales. Crisis sociales como la de George Floyd han empujado a abrir el debate sobre la objetividad de la prensa y la importancia de tomar partido, como la relevancia actual para las marcas de sumarse a movimientos sociales en apoyo a la diversidad o las libertades individuales.

Sin embargo, esto no parece ser imposible de aplicar a las compañías de Silicon Valley, que valoran la objetividad y la verdad como resultados de un algoritmo. David Cohn apunta que las tecnológicas están más interesadas en “dejar hacer” que ser realmente un guardián de la información. Desgraciadamente, cae sobre ellos una responsabilidad muy importante: combatir la desinformación.

Pese a que hoy nos encontramos con este problema identitario, en el que medios y tecnológicas caminan hacia la convergencia, todavía son dos elementos paralelos y muy distintos, podemos tener esperanza para el futuro.

David Cohn cierra con el siguiente argumento, que da para una interesante reflexión: “Porque lo que está en juego no es solo cómo ganamos dinero o si trabajamos en oficinas sin puestos fijos, sino cómo nosotros como sociedad hablamos entre nosotros a través de los medios”.

Fotos | Life of Wu y Markus Winkler