¿Por qué el auge del contenido?

¿Por qué el contenido?

Contently, cuyo modelo de negocio merece un post por sí mismo, ha publicado un breve documento recogiendo las opiniones de algunos expertos de la industria acerca del papel del marketing de contenidos y por qué está cobrando importancia justo ahora. Son cinco páginas de muy fácil lectura, cargadas de reflexiones breves pero coherentes con lo que estamos viendo.

Las marcas han entendido que las redes sociales les han proporcionado una audiencia. Pero una audiencia demanda algo a cambio de su atención; de lo contrario, se evapora. No basta con darle los buenos días a los seguidores y compartir el mismo contenido que ellos comparten como uno más. Las marcas necesitan brillar entre sus seguidores. De lo contrario, su presencia en las redes se convierte en una molestia intrusiva. Es aquí donde entra en juego el contenido.

A través del contenido, las marcas adquieren significado y utilidad para sus seguidores. Les dan una razón para prestarles atención. Esta atención es el bien más codiciado, ya que además permite a las marcas mostrarles qué están haciendo, estar presentes en sus decisiones por encima de sus competidores. Este nuevo paso en el desarrollo del uso social de Internet supone una revolución tanto para las agencias como para los proveedores tradicionales de contenido, los medios.

Las agencias han descubierto la necesidad de adoptar las mejores prácticas periodísticas para ser capaces de producir el contenido de calidad que sus clientes demandan. Esto les está llevando a trabajar con más cercanía al cliente de lo que estaban acostumbradas hasta el momento. En un futuro puede, incluso, revolucionar su modo de trabajo empotrando equipos editoriales (o sus directores) en la oficina de las marcas.

Para los medios, estos cambios suponen una oportunidad que no pueden ya permitirse ignorar de hacer frente a la crisis de ingresos que les ha traído la red. Los contenidos patrocinados no son necesariamente contrarios a la deontología profesional, siempre que su origen esté claro y no contravengan los principios básicos de la publicación. Dos medios digitales bien establecidos como Mashable o Business Insider (pero también otros tradicionales como The Washington Post) ya se están beneficiando de esto.

Es más, este mecanismo nos devuelve a la raíz de los orígenes del buen periodismo: los lectores van a los medios porque producen periodismo de su interés (no entretenimiento, sino lo que el lector debe saber). Si los medios producen buen periodismo, los lectores regresarán. Si regresan los lectores, las marcas querrán patrocinar su propio contenido, que habrá de ser de una calidad suficiente para no restarle credibilidad a la marca.

Es el regreso al viejo ciclo que ha alimentado la industria de los medios y que se rompió cuando directivos y directores de medios oportunistas no lo entendieron y pensaron que Internet era otra cosa que nunca llegaron a definir.

Vía | Britopian

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