Las grandes tecnológicas compiten ahora por la supremacía de la Inteligencia Artificial

Hace diez años se decía que el futuro era móvil (y hace tan solo dos era más móvil todavía), lo que significaba que todos los desarrollos y las líneas de investigación se centraban en proporcionar experiencias móviles a la altura de lo que nos ofrecerían los nuevos terminales. Los smartphones han crecido mucho en esta pasada década, y gracias a sus mejores capacidades conseguimos vivir ese futuro móvil en el que aparecieron las ‘apps‘ y en el que podíamos consumir contenidos adaptados a la pequeña pantalla, vídeo (gracias también a la mejora en las redes de datos móviles) y muchas otras cosas.

Hoy, el futuro ya no es móvil, sino que se define a partir de la inteligencia artificial, el ‘machine learning‘ y el ‘cloud computing. Google y Microsoft son los dos principales contendientes en esta carrera tecnológica.

Esta «guerra» no es algo trivial porque de ella y sus resultados depende, literalmente, el futuro de las compañías tecnológicas. En un mundo que evoluciona sin cesar, la inteligencia artificial va a tener un papel determinante a corto y medio plazo frente a lo que aún hoy llamamos nuevas tecnologías (que ya no lo son tanto). En el caso de Google, su algoritmo secreto que tantos beneficios le ha dado y le sigue dando (aunque en menor medida) será una pieza menor en todo su negocio en menos de diez años.

Para compensar esto, conceptos como machine learning, inteligencia artificial o cloud computing pasarán a ser el abecé de la tecnología que nuestros hijos explotarán. La pregunta clave es qué sucederá cuando hayamos superado la «edad de las pantallas», es decir, qué pasará cuando la inteligencia artificial esté en nuestro día a día sin necesidad alguna de pantallas. Plataformas como AdWords, por ejemplo, podrían desaparecer si no se encuentran usos alternativos. Waymo podría ser una plataforma perfecta para la nueva generación de anuncios.

Lo que antes se conocía como «el proyecto de coche autónomo de Google», hoy es Waymo. Con miles de kilómetros recorridos de forma autónoma, una tecnología muy avanzada y la promesa de un mundo libre de conductores despistados, bebidos o cansados, puede revolucionar el futuro de la automoción (junto con el resto de fabricantes de automóviles, claro). Eso sí, Google cuenta con la ventaja de poder incluir «anuncios» que ayuden a costear un desplazamiento o a rebajar su precio final.

Las comillas que encierran la palabra anuncio tienen su razón de ser, pues la idea no sería visualizar anuncios en una pantalla o en el parabrisas, sino pedir algo a cambio del viaje: probar un perfume, tomar un snack en cierto establecimiento, escribir una opinión sobre una marca o un servicio…

Microsoft también está inmersa en esta carrera por comprender, dominar y hacer global la inteligencia artificial y sus usos y aplicaciones. La diferencia con Google es que desde Microsoft se plantea un enfoque orientado y centrado en las personas, y en cómo la inteligencia artificial (y el machine learning, que va siempre asociado a la IA) pueden dar poder a las personas, capacidades perdidas (vista, oído), y sobre todo capacitarlas para un trabajo futuro o para tener un futuro mejor.

Ambas compañías cuentan con las personas, es decir, cuentan con aplicar sus tecnologías a tareas mundanas como organizar las fotos de un viaje (que serán elegidas por la IA y organizadas en la forma de un álbum, por ejemplo), o cuentan con desarrollar cada vez mejores asistentes personales, dispositivos capaces de entender nuestras peticiones y ejecutar tareas sin la necesidad de escribir las instrucciones (pero con la posibilidad de hacerlo así cuando lo deseemos), y en resumen tienen muy presente que el futuro no pasa necesariamente por las pantallas, por el smartphone o las tablets. Ese escenario es el presente, y las posibilidades del futuro inmediato se multiplican casi cada día que pasa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*