«Gracias», hay que decirlo más

Cuenta Mark Collier en su blog la sorpresa que se llevó al ver que, aquellos seguidores a los que había dado las gracias en Twitter por encargar su libro, añadían a sus favoritos los tuits donde lo hacía. La gente le estaba agradeciendo que les hubiera dado las gracias. ¿Acaso estamos tan necesitados de cariño que necesitamos conservar pequeños pedacitos de civismo digital?

Lo cierto es que, a medida que el espacio digital adquiere más valor personal y económico, y se convierte en una parte importante de nuestra vida cotidiana, comenzamos a echar de menos el civismo que las marcas, o nuestros objetos de interés, devuelvan de alguna forma el valor que les estamos proporcionando con nuestro seguimiento virtual.

Las marcas tomaron conciencia de esto hace tiempo (por ejemplo, pidiendo disculpas cuando cometían un error), pero recientemente ha estado cobrando más fuerza la tendencia a la reciprocidad en el intercambio simbólico de favores a través del Social Media. Así, LinkedIn lanzó hace unos meses la posibilidad de avalar las habilidades de un contacto. Esto viene a añadirse a una tradición tan vieja como el intercambio de enlaces entre blogs o likes Facebook y el retweet de Twitter.

También tenemos infinidad de ejemplos de marcas teniendo todo tipo de detalles con sus fans o seguidores, cada vez más impactantes, dado el rodaje que ya tienen en social media muchos equipos de comunicación. Estos pueden ir del clásico envío de una generosa remesa de galletas a un bloguero que se ha declarado amante de nuestra marca, al sincero agradecimiento del creador de Arrested Development a los fans de la serie por ayudarles a adquirir mayor notoriedad en su regreso en Netflix… Dar las gracias con un tuit o una mención puede fortalecer nuestra relación con ese fan y con todos los que estén contemplando la conversación.

El acto de agradecerle algo a un seguidor o a un cliente, de tener un detalle, es un paso más en el camino que el social media está permitiendo tomar a las marcas para acercarse a su audiencia.

Si las nuevas tendencias del newsjacking o el periodismo de marca les llevan a crear un universo de actividades e información para formar parte o incluso ser el objeto de interés general de sus clientes, el acto analógico y sincero de dar las gracias, el honesto toque de humanidad que supone reconocer que alguien nos ha hecho bien y no queremos olvidarlo, puede, por tan sólo unos instantes, romper la distancia que separa a un logo proveedor de productos de uno de sus solitarios consumidores. Y, así, progresar en la relación entre las personas que componen la marca y una de las que hace uso del trabajo de éstas.

Vía | Social Mouths

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