
La respuesta políticamente correcta para la pregunta del titular es que es el camino para eludir la sobrecarga de información, dar contenidos de calidad a nuestros clientes y conseguir orientar nuestra estrategia hacia los objetivos planificados. La respuesta corta es que muchos profesionales adoptan la content curation porque no tienen dinero, o tienen muy pocos recursos, o bien no son capaces de generar buen contenido original.
¿Es eso malo? No lo es, de hecho es una solución muy interesante para muchas pequeñas (y grandes también) empresas, siempre que se haga bien. Para hacer content curation no hacen falta muchos recursos: un blog en el que reseñamos brevemente las noticias o artículos que más nos interesan, explicando por qué nos interesan y qué aportan sobre otros similares, es una herramienta de content curation perfecta. Un perfil de Twitter en modo “experto”, dando consejos sobre estos temas o aquéllos otros, con enlaces y valor añadido, es otra. Leer +













